¿Qué es un ascensor?

La palabra “ascensor” a menudo describe un aparato de transporte vertical que traslada a personas o materiales entre plantas de una estructura; aunque en las áreas de agricultura y fabricación se puede utilizar con el sentido de transportador. Los ascensores son, en términos estadísticos, la forma más segura de viajar. Interesantes datos acerca de los ascensores: en conjunto, transportan el equivalente a la población del planeta en tres días. Han desempeñado un papel importante a la hora de dar forma a nuestro mundo y nuestras vidas.

Historia antigua del ascensor

Por lo general, se le atribuye a Arquímedes la invención del ascensor alrededor del año 236 AC, aunque ya en el antiguo Egipto se utilizaba una especie de ascensores que consistían en montacargas accionados con cuerdas tiradas por personas, animales o agua para construir pirámides y templos y regar cultivos.

A lo largo de la historia se han creado ascensores con diversas formas, mayormente para trasladar materiales debido a cuestiones de seguridad. ¡Su forma más destacada fue una usada para elevar un ariete con el fin de destruir fortalezas! Los romanos utilizaban ascensores en el Coliseo y también estaba de moda instalarlos en palacios reales, desde la “mesa y silla voladoras” de Luis XV en 1743 en Versalles (para su amante) al primer ascensor con mecanismo de tornillos en el Palacio de Invierno del emperador ruso en San Petersburgo en 1793.

La Revolución Industrial se tradujo en el uso generalizado de ascensores para mover materiales, con un desarrollo de la tecnología de ascensores para satisfacer las mayores necesidades de cargas y distancias. En esta época vimos la introducción de ascensores impulsados por vapor (1800) y ascensores impulsados hidráulicamente (inicios del siglo XIX). Aún era raro ver pasajeros en los ascensores debido a la falta de sistemas de seguridad, aunque hubo una atracción turística en Londres en 1823 llamada “la habitación ascendente” donde todo aquel dispuesto a pagar podía disfrutar de una vista panorámica de Londres.

Una idea errónea muy común relativa a la historia del ascensor es que el ascensor lo inventó Elisha Otis en 1854. La realidad es que inventó el ascensor de seguridad, que evitaba que la cabina cayera mediante un freno de seguridad en caso de romperse el cable.

Esto demostró que los ascensores eran seguros y, por lo tanto, prácticos para un uso a gran escala, lo cual hizo posible el primer ascensor para pasajeros en unos grandes almacenes de Nueva York en 1857.

Como curiosidad, el primer hueco de ascensor se construyó unos años antes de que Otis desvelara su invento, ya que el diseñador del edificio estaba convencido de que pronto se inventaría un ascensor de seguridad; Otis recompensó esta confianza más adelante diseñando un ascensor cilíndrico especial para el edificio.

El invento de Otis inició la transformación de las prácticas de construcción; los edificios se convirtieron en rascacielos y los ascensores de seguridad permitieron a personas y materiales desplazarse de forma segura en edificios aún más grandes. También cambió por completo los gustos por los espacios habitables: la sociedad pudiente ahora prefería vivir a mayor altura que los pobres, en el “ático”.

Después de que Otis revolucionara los ascensores de pasajeros, el ritmo de desarrollo se aceleró considerablemente:

1880 – Werner von Siemens inventó el ascensor eléctrico
1880 – Frank Sprague llevó a cabo importantes mejoras en la seguridad y la velocidad de los ascensores
1883 – Schuyler Wheeler patentó su diseño del ascensor electrónico
1874 – J. W. Meaker patentó el primer método de apertura y cierre seguros para puertas de ascensores
1887 – Alexander Miles patentó la cabina con puertas automáticas para cerrar el hueco del ascensor
1894 – Aparecieron los controles de pulsadores
1895 – El impulso por tracción permitió huecos de ascensores más altos y cabinas más rápidas
1900 – Ascensores completamente automatizados pero los pasajeros recelosos del “mal del ascensor”
1904 – La introducción de la tecnología sin engranajes permitió a las cabinas contar con una velocidad prácticamente ilimitada
1915 – El nivelado automático posicionó las cabinas de forma precisa, seguido de puertas con control eléctrico
1932 – Instalación del primer ascensor de dos pisos, prestando servicio a dos plantas en cada parada
1945 – Huelga de operadores de ascensores, voz automatizada, teléfonos/botones de emergencia
1950 – Los ascensores con operadores pasan a ser cosa de pasado
Además de seguir mejorando todos los aspectos de los ascensores, entre las mejoras más recientes se incluyen:

separación de puertas interiores y exteriores;
controles fotoeléctricos/dispositivos de proximidad para evitar daños y controlar la función para invertir el cierre de puertas;
equipamiento para supervisar el ascensor y los pasajeros;
dispositivos audiovisuales de información y publicidad.
Y finalmente, la próxima gran mejora en la que se está trabajando es el ascensor al espacio, ¡algo con lo que Elisha Otis y otros pioneros del ascensor jamás podrían haber soñado!

Compartir artículo

Descubrir más sobre Avire

Web Sobre Nosotros